Mostrando entradas con la etiqueta Sergio Rotman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sergio Rotman. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de noviembre de 2018

EL MUNDO DE LAS POSIBILIDADES DE SERGIO ROTMAN


De como un texto empieza un día y termina cuando quiere.


Pocos tipos en el ambiente del rock tienen un discurso tan claro y, a mi manera de ver las cosas acertado,
como el de Sergio Rotman. ¿Qué hay en su discurso? Desde historia personal referenciada en los años en que ser un rocker era ser marginal hasta la firme postura de decretar la falta de amor en la humanidad y de decir sin miramientos: “Desaparecer sería un acto de decencia de la raza humana”. Hay nihilismo, libertad, rebeldía, oscuridad. De ahí que viva en Puerto Rico y en Buenos Aires (¿dónde se está mejor?); que su instrumento sea el saxo, la guitarra o la voz; que toque en bandas de punk-rock, new wave, o bien con Mimi Maura o los Fabulosos Cadillacs.
En un show de el Siempreterno se cansó de repetir:
<<¿para qué? ¿Por qué seguir tocando después de tantos años?>> Sí, porque está en sus posibilidades.
No tiene problemas en sentenciar que
<<la música no se enseña>> y quizás lo que más haya tocado en su vida sean discos/vinilos ya que trabajó en una disquería, es melómano-dependiente de vinilos y pasa música.
Hace unos días, el Siempreterno, dio su último show (por lo menos el último con Ariel Minimal en guitarra). El futuro del grupo es incierto, indefinido. ¿Qué es/era el Siempreterno? Una banda donde la dinámica funciona/ba por mail según cuenta Rotman. Un grupo que se jacta/ba de ser cultivadores del no-ensayo (por el amplio abanico de actividades de sus integrantes), con poco tiempo pero con un truco, casi todos los miembros, se conocen y tocan juntos, hace décadas. El Siempreterno lleva genes de su padre, Cienfuegos, banda que dejó tres discos en estudio y uno en vivo. El audio del show en el Palermo Club se capturó con la intención de quedar plasmado en un disco, por lo que quedarían emuladas sendas discografías.
Tal vez hoy el show empiece y Rotman se despoje de su rol y sea parte del público desde el escenario y pueda así, cumplir su deseo de ir a ver a El Siempreterno.
¿Quién es este tipo? Una de sus características artísticas tiene que ver con ir y venir, con la movilidad, Fabián Casas hablaría de la impermanencia, de la capacidad de la volatilidad. Spinoza ya hablaba del hombre moderno como aquel que peleaba más por su esclavitud que por su libertad y en Sergio la idea se transparenta en la frase “sos el esclavo del mundo que te vio nacer” Quizá la respuesta del artista acuda a Sartre y tenga que ver con que uno es lo que hace con lo que hicieron de él y sea allí donde radique el poderío de las decisiones diarias despojadas de cualquier atadura. Si algo lo separa del rock nacional masivo y domesticado es la carencia de vértigo que estos moldes de grupos representan. Para S.R. la vida es incómoda:
“Vos tenés que irte de un grupo cuando le va bien, no cuando le va mal. Porque si no, no tenes muy claro lo que querés hacer” dijo en alguna nota.

“Te di mi fuego
me diste sangre
no tengas miedo
voy a matarte”


Hoy se anuncia el regreso de Cienfuegos para abril 2019. Como no podía ser de otra manera, en un único show, es que S.R. tiene el impulso oscuro homicida del estilo Jim Thompson incorporado en su prédica pero cincelado con la reencarnación: El siempreterno se “disuelve” aunque esto implique una contradicción semántica; LFC se junta y separa como amantes itinerantes y Sergio en particular parece el más caprichoso en este romance; el fin de Cienfuegos es bastante enigmático así como su regreso; Los Sedantes también vuelven.
Entonces volver o reencarnar también es romper la monotonía 4G que tiene a la gente con el cuello en posición obediente. Y mientras esos amantes de la tecnología imaginan un progreso lineal y en avance, otros cimientan con sus actos la idea de un progreso cíclico, circular, donde las bandas y discos giran y suenan, viven y mueren, regresan y Rotman, Rotman y cambian.

miércoles, 22 de marzo de 2017

ROCK, LA EX CONTRACULTURA: VOMITO INDUCIDO POR LOS DEDOS



-texto que dormía bajo el acondicionamiento de un cajón (digital)-

El 27 de abril de 2016 se inauguró la estación del Metrobus denominada Norberto Pappo Napolitano (Enrique Symns cuenta en El señor de los venenos que se violó a una amiga suya y que intentó violarse a Gloria Guerrero), una telenovela lleva la música de Gustavo Cerati (y el nombre de una de sus canciones), el Ministerio de Educación reparte en las escuelas un cancionero de Luis Alberto Spinetta. El gobierno de la ciudad hace murales en homenaje a discos del rock nacional. Se expande la cadena de ropa Honky Tonk “la indumentaria del rock” y vemos posar con esa pilcha a Juanse, a Claudio O’Connor. Los Ramones, así como la palabra punk, se volvieron remeras de minitas. Las últimas novelas y series de Sebastián Ortega pegan porque tienen rock (Graduados, Viudas e hijas del rock). Rodolfo Barilli toca la guitarra en su noticiero.

Sergio Rotman dice “hay un hueco que llenar, el rock esta domesticado” Si queres ser rebelde el rock ya fue. Desde este lugar banco las palabras de Sergio Rotman para quien el rock está domesticado. Hay un espacio que llenar, los nombres pueden variar, lo importante es llenar ese hueco que está disponible. Nada descubriré diciendo que el rito de ir a ver un recital de rock ha cambiado. La esencia de clandestinidad y contracultura mutó, pasó a ser una salida más de fin de semana. Los shows que nuclean a muchas bandas son sponsoreados por marcas hegemónicas y producidas  por xxx aporte de capital. Los recitales de las bandas consagrados son todos clichés, con lista de temas casi siempre iguales y hasta chistes y gags que se repiten incansablemente. A las bandas chicas les siguen pidiendo plata para tocar y muchas productoras les ofrecen telonear a bandas “de renombre” a cambio de una venta de entradas exagerada y a un precio elevado. Como dijo Rotman, Capusotto no podría haber hecho su programa hace 15 o 20 años atrás. Hoy el rock está domesticado. Cristina asume al compás de Avanti Morocha. Boudou es amigo y toca junto a La Mancha de Rolando, Aníbal reseña sobre como ingresar a un estadio para ver al Indio. Si queres ser rebelde escucha música clásica, porque el rock como rebeldía ya fue. Hoy transgredir es escuchar música clásica.

 Dice el Ruso Verea:
“Yo creo que el rock es no, cuando es sí es entretenimiento, y después que cada uno se haga cargo hasta donde dice sí que juego juega en el entretenimiento y que mensaje tiene” También dice: “El rock para los que lo vivimos entre los 60 y los 70 está relacionado directamente con una forma de vivir. Si le agregaste tu actitud a esa forma de vivir te comprometiste.” 
Tinelli con sus mangas y espalda tatuadas es rock. Pergolini, el de la TV Ataca y Cual es? es rock desde su magnate lugar; y las bandas mueren por ser apadrinadas por él. Todos se drogan para pertenecer. Dice Wallas de Massacre “cuando ví que Beckham y Tinelli se tatuaban les dije a los tatuadores que se iban a hacer millonarios”
Mariano Recalde en su spot político para jefe de gobierno en 2015 no omite mencionar que escucha a los Redondos (¿A dónde van a ir a parar todos los libros sobre el Indio y los redondos cuando éste saque las memorias que está escribiendo?) Las bandas de rock tocan en actos políticos, ceden sus canciones para festejos en los búnkeres. Tocan en festivales auspiciados por grandes marcas.

“¿Quién fue el idiota que nos puso el mote de héroes? A mí me gusta comprarme camperas caras” dijo alguna vez Eric Clapton. *(A propósito, y como bien remarca Martin Zariello en su brillante prosa, el Indio Solari nunca se jactó de vivir en una choza o villa miseria, de hecho, en una de sus ultimas entrevistas le dice a Pergolini que conoce más Nueva York que Buenos Aires)*
Hoy para ser transgresor hay que consumir tango o música clásica, tomar té de diferentes sabores y escribir este tipo de panglossiana reflexión desde el acondicionamiento de un hogar. Y para que quede claro que hay una paradoja implícita en este escrito les cuento que ni bien termine de escribir en este blog me iré a tocar la guitarra.

*Agregado recientemente.